Day seven (last night) from Oscar, my translation

Puta I am tired. I have been waiting for the OAS resolution in which they discuss suspending Honduras from the organization. The de facto government of Micheletti tried yesterday to decounce the organization, since it's not an internationally recognized authority, but it didn't work. All of this is ridiculous. The right is shouting sovereignty and independence. In the morning on the national channel Cardenal Rodriguez gave a speech taking a position in favor of the coup, calling for peace and "sanity" which in his terms mean that the people should let others decide for it. And just in case it wasn't clear, he ended his speech with a clear threat affirming that if Mel Zelaya returned to the country, the blood would flow. Mel plans to arrive tomorrow around midday.

Today's march was enormous. I know I say this every day, but this is how it feels. Each day the march is bigger, much bigger than the day before. In Tegucigalpa they say it was a protest of 250,000 people. In San Pedro Sula they're talking about a figure of 150,000. The media have always worked hard at telling us that we Hondurans are halfwits, passive, indifferent. But today they've seen that's not the case. Thousands and thousands of people walking for kilometers so their voices may be heard. It is truly impressive.

The work of organizing the resistance to maintain peace within the demonstrations must be recognized. Controlling thousands of people is hard work, and more so when the anger has been accumulating for decades, but they have achieved it well, there has not been violence and we hope it continues that way. Although looking at the posture of the de facto government and the threat of Cardinal Rodriguez and then hearing the ambassador of Nicaragua in the OAS who claimed to know of a plan to provoke bloodshed upon the arrival of Mel, it seems like violence is inevitable.

Here we are preparing for the worst, it seems we are living the new model of coup d'etat in which repression is more covered up, but it seems that it may be different from other coups in our memory, especially since we can see the de facto government more and more cornered and isolated from the world.

Tomorrow we await the arrival of more people for the march, although it's hard for me to imagine that even more people that we've already had could come. We await Zelaya's arrival, and we resisters maintain our morale and, with all our hearts, hope that his arrival will reflect the peacefulness (but without weakening our resolve) with which we have resisted.

They will not win!

Día siete
by Oscar Estrada on Saturday, July 4, 2009 at 9:58pm

Puta que estoy cansado. He estado esperando la resolución de la OEA en donde se discute suspender a Honduras de la misma. El gobierno de facto de Michelletty intentó ayer denunciar del organismo pero, puesto que no es autoridad reconocida internacionalmente, no le fue posible. Todo esto es ridículo. La derecha gritando soberanía e independencia. Por la mañana se dio la cadena nacional con el discurso del Cardenal Rodríguez tomando una postura a favor del golpe, llamando a la paz y a la “cordura” que en su discurso significa que el pueblo debe dejar que otros decidan por él. Y por si no quedó claro, terminó su discurso con una clara amenaza afirmando que si Mel Zelaya vuelve al país habría derramamiento de sangre. Mel planea llegar mañana en horas del medio día.

La marcha de hoy fue enorme. Se que digo esto cada día pero la sensación es esa. Cada día la marcha es mayor, mucho mayor a la del día anterior. En Tegucigalpa se dice que fue una manifestación de 250,000 personas. En San Pedro Sula se maneja un número de 150,000. Los medios de comunicación se han empeñado siempre en decirnos que los hondureños somos “pasmados”, pasivos, indiferentes. Pero hoy han visto que no es así. Miles y miles de personas caminando por kilómetros para hacer escuchar su vos. Es impresionante.

Hay que reconocer el trabajo de la organización de la resistencia para mantener la paz al interior de las manifestaciones. Controlar miles de personas es un trabajo difícil, y más difícil aún cuando el enojo se ha ido acumulando por décadas, pero lo han logrado bien, no ha habido violencia y esperamos que así se mantenga. Aunque viendo la postura del gobierno de facto y la amenaza de Cardenal Rodríguez y luego de escuchar la denuncia del embajador de Nicaragua en la OEA quien acusó de conocer de un plan para provocar un derramamiento de sangre a la llegada de Mel, parece ser que la violencia será inevitable.

Acá nos estamos preparando para lo peor, parece ser que estamos viviendo el nuevo modelo de golpe de estado en el cual la represión es más encubierta, pero nada indica que no existirá de la forma de los demás golpes de estado que tenemos memoria, especialmente ahora que vemos que el Gobierno de de facto está cada vez más acorralado y aislado del mundo.

Para mañana esperamos la llegada de más personas para la marcha, aunque me cuesta creer que pueda llegar aun más gente de la que ya hemos recibido. Esperamos que llegue Zelaya y mantenga con eso la moralidad de los resistentes y, de todo corazón, que esto se haga con la paz (pero no por eso sin firmeza) con que hemos resistido.

¡NO PASARÁN!