Day 95, September 30th 2009 from Oscar (translation by Camille Collins Lovell)

Finally the order was given to evict the compañeros from the INA (National Agrarian Institute). More than a thousand police and military agents arrived this morning to break down the doors of the building and capture the 70 men and women who for the last 3 months had taken over the the Institute´s offices throughout the country. They will likely be accused of sedition, the same as other compañeros currently detained in different prisons all over Honduras.

Our homes continue to be silent, as we refuse to tune in to radio stations that accept the coup, that repeat the same lies and we prefer to continue in silence. The closure of our communication media was a strong blow to the resistance. Desperately we seek information on the conventional channels where no one says anything about the reality of this country. It gives the impression that we have never existed, and as Radio Globo repeats ironically over the internet, paraphrasing the Radio Progreso collective, “nothing is happening here”.

The farce of functionality of the country´s institutions became evident this week when the National Congress requested that the Executive Branch overturn the decreed state of siege; the dictator makes a show and promises to consult the Supreme Court and the Electoral Tribunal and while they converse politely about what the decree is and isn´t, they continue cultivating terror in all corners of the country, seeking the cold peace of the cemetery.

The last two marches have been impeded by the police. Beginning in the early hours they were present at the agreed meeting place, blocking it off and intimidating those assembled. Logically, those who show up for the march see the police operative and decide to observe from a distance and pray that nothing happens to their companions. The thing is, even though we are not afraid of them, we are tired of being beaten, as a teacher told me when I asked her about the low turnout in the marches. By mid day there were as many police officers as protesters.

The leaders of the resistance discuss what strategies to use in the face of these new obstacles imposed by the dis-government, and although everything points to neighborhoods and villages indicating that the peaceful struggle should shift into a stage of civil self-defense, nobody dares to take the first step. Not even President Zelaya dares, and continues calling for pacific resistance to a dictatorship which is increasingly bloodthirsty.

Adolfo Facussé has presented a proposal to solve the crisis in which the demands of the popular resistance are entirely ignored. It speaks of the restitution of Zelaya to the presidency but without powers or capacity, with a cabinet named by the power elite and with a National Congress in the role of permanent inspector of the executive branch. At the same time a political trial would be initiated against Zelaya and most likely, given the characteristics of the Supreme Court, prison would follow suit. Micheletti would become a Congressman for life, and with that he would become the guard dog for the Oligarchy, always watching the actions of the new presidents, always willing to sacrifice himself as president and leader of a future coup. Zelaya went to the Left, said the dictator in an interview with and Argentine paper, he named all communist people, this worried us, and that is what really motivated the coup.

Facusse´s proposal shows the dissatisfaction of private companies with the crisis. They seek a way out and present themselves as victims but simultaneously winners. Once again they commit the mistake, and so are condemned to failure, of ignoring the necessities and demands of the popular sectors. Their bourgeois arrogance keeps them from seeing that [business organizations] COHEP and ANDI do not represent the people.

¡NO PASARÁN!

Original
Día noventa y cinco, 30 de septiembre de 2009

Finalmente se concretó la orden de desalojo sobre los compañeros del INA, más de mil elementos militares y policiales llegaron esta mañana para romper los portones del edificio y capturar a los 70 compañeros y compañeras que desde hace más de tres meses tomaron las instalaciones del Instituto Nacional Agrario en todo el país. La fiscalía busca acusarlos de sedición, al igual que a los demás compañeros que guardan prisión en las distintas cárceles de Honduras.

Nuestras casas siguen silenciadas, nos rehusamos a sincronizar las radios golpistas que repiten las mismas mentiras y preferimos que continúen silenciadas. El golpe inferido a la resistencia con el cierre de sus medios de comunicación fue grande, desesperados buscamos información en los canales convencionales y nadie dice algo de la realidad del país. Da la impresión que nunca hemos existido y como repite irónicamente radio globo desde el internet parafraseando al colectivo de radio progreso “aquí no pasa nada”.

La farsa de la funcionalidad de las instituciones del país se ha hecho evidente esta semana cuando el Congreso Nacional solicita al ejecutivo derogar el decreto del estado de sitio, el dictador hace la patarata y asegura hará las consultas respectivas con la Corte Suprema y el Tribunal Electoral y mientras ellos conversan amenamente sobre lo que es o no el dicho decreto, siguen sembrando el terror por todos los rincones del país buscando la paz fría del cementerio.

Las dos últimas marchas han sido frustradas por la policía, que desde tempranas horas se hace presente al lugar de la convocatoria cercando el mismo e intimidando a los presentes. Como es lógico, aquellos que llegan para la marcha al ver el operativo policial deciden seguir de largo y rogar porque nada pase a los compañeros y compañeras. Es que, aunque no les tenemos miedo, estamos cansados de que nos golpeen, me dijo una maestra cuando le pregunté por la poca presencia de gente en las marchas. Para medio día hay tantos policías como manifestantes.

La dirigencia discute las estrategias a seguir a partir de los nuevos obstáculos que nos ha puesto el desgovierno, y aunque todas las lucen mandan a los barrios y aldeas indicando que la lucha pacífica debe pasar a una etapa de autodefensa civil, nadie se atreve a dar el primer paso. Ni siquiera el Presidente Zelaya se atreve, que sigue llamando a la acción de resistencia pacífica en una dictadura cada vez más sanguinaria.

Adolfo Facussé ha presentado una propuesta para solventar la crisis que ignora plenamente las demandas populares de la resistencia. Habla de la restitución de Zelaya a la presidencia sin poderes y capacidades, con un gabinete nombrado por los grupos de poder y con un Congreso Nacional crecido en un rol de inspector permanente sobre el ejecutivo. Al a vez que daría inicio del juicio político contra su persona y lo más seguro, dadas las características de la Corte Suprema: la cárcel. Micheletti habría de tener una diputación vitalicia, con lo cual se convertiría en el perro guardián de la Oligarquía pendiente de las acciones de los nuevos presidentes dispuesto siempre a sacrificarse como presidente y líder de nuevos golpes de estado. Zelaya se fue a la izquierda, dijo el dictador en una entrevista a un diario argentino, puso toda gente comunista, nos preocupó y con eso encierra la verdadera razón que motivó el golpe de estado.

La propuesta de Facusse muestra el descontento de la empresa privada con la crisis, buscan una salida en la cual se presenten como víctimas a la vez que ganadores. Comenten el error nuevamente, y por lo tanto están condenados al fracaso, al ignorar las necesidades y demandas de los sectores populares. Su arrogancia burguesa no les permite ver que el COHEP y la ANDI no son el pueblo.

¡NO PASARÁN!