#MissHonduras

I was on Background Briefing with Ian Masters talking about this (through a haze of sinus infection) last night. The following is my translation of Natalie Roque Sandoval's essay published yesterday on social media:

#MissHonduras

This morning we awoke to the news of the discovery of the cadavers of Maria Jose y Sofia Alvarado, young sisters who had been missing since last Thursday, one of them Miss Honduras World, a status that elevated the media profile and coverage of a daily reality for our young women in the honduras [depths] of horror.

As my friend Arturo says, “#MissHonduras is a trending topic worldwide. We live in a country whose publicist is horror.

Sadly the unfolding of events was predictable, because “that’s how it is in Honduras…” It has come out that they arrested a boyfriend and another young man as presumed suspects. Everything points toward a “crime of passion” or at least that is what they are selling us. Crimes of passion do not exist; the “passion” motive constitutes a euphemism to describe crimes motivated by misogyny—let us not lose perspective—in these cases it is generally a man who kills a woman because she is a woman.

I do not claim knowledge about the cause of death above and beyond the official version, although I shiver at its similarity with certain arguments of narco-apologetic television dramas. Narcoculture has permeated us in every dimension, accentuating previously-existing macho-murderours behavior.

Another two young Honduran women have died, victims of the generalized violence of these honduras where life is worth nothing and death seems to have come down to a simple war of statistics between the government of “security and a better life” [President Juan Orlando Hernández’s slogan] and the organizations that track the horror.

According to the Center for the Rights of Women in Honduras the State hides femicide statistics. Regina Fonseca denounced several weeks ago that “[the Ministry of] Security is denying us public information, and the statistics on their web page of the Ministry of Security are under-reported.” “It appears that they are hiding information… Eight months after the penal reform making femicide a crime went into effect only ten suspects have been criminally prosecuted for femicide, and two for attempted femicide, according to the Public Ministry.

The State of Honduras is also hiding something more. In the honduras of horror murder is an everyday event; the majority of disputes are resolved by killing. Nobody is surprised by it anymore, or are they? This wave of violence is a product and reflection of a well-known situation: Honduras, apart from being an empire of terror and a narco-state is also a misgynist country that perpetuates the patriarchy and hides gendered violence. It is a country where the only “security measure” made available to women is staying inside and being afraid. In our Honduras murder with misogyny as a motive has become routine: the statistics put us in the top 3 in terms of femicides within the region, and almost all of these murders are carried out with complete impunity.

The statistics about feminicides are the end point on a continuum of different forms of violence that Honduran women face in intimate, private and public spaces. Domestic violence, sexual violence, harassment, disappearances, maltreatment, and forced evictions are the reality of women in this country…The types of violence carried out against women in public spaces are similar to those that take place behind closed doors and aim to control their bodies; attacks that are curiously catalogued as “crimes of passion” with a high level of social tolerance in a way that ends up blaming the victims.”

The Honduran State is the perpetrator, directly responsible for the death of Honduran women. It is directly responsible for the horror in which our motherland is submerged.

I share the indignation at the fate of Maria Jose and Sofia. I express my solidarity with their family and friends for this irreparable loss, which is exacerbated by the media circus surrounding it. I hope that the “trending topic” of #MissHonduras—apart from morbid curiosity—will generate awareness about the situation, opening the curtain to make visible the daily scenario of horror that we live with in our country.

NO MORE FEMICIDES IN HONDURAS, HONDURAN WOMEN DON’T WANT TO LIVE SHUT IN OR AFRAID!


#MissHonduras

Hoy en la mañana despertamos con la noticia del hallazgo de los cadáveres Maria Jose y Sofia Alvarado, jóvenes hermanas desaparecidas desde el pasado jueves, una de ellas Señorita (Miss) Honduras Mundo, estatus que elevó el perfil mediático y la cobertura de una realidad “cotidiana” para nuestras jóvenes en las honduras del horror.

Como dice mi amigo Arturo, "#MissHonduras es Trending Topic a nivel mundial. Vivimos en un país cuyo publicista es el horror".

Lamentablemente el desenlace era previsible, porque “en Honduras así es…”. Ha trascendido que detuvieron a un novio y otro joven como presuntos sospechosos, todo parece apuntar a un “crimen pasional” o al menos eso se quiere proyectar. Los crímenes pasionales no existen, el móvil “pasional” constituye eufemismo para describirlos crímenes de motivación machista -no hay que perder la perspectiva- en estos casos es generalmente un hombre que mata a una mujer por su condición de mujer.

No pretendo a elaborar conjeturas sobre las causas de la muerte más allá de la versión oficial, aunque me escalofrían las similitudes con algunos argumentos de las “gustadas” novelas apologéticas del narco. La narcocultura nos ha permeado en todas sus dimensiones, acentuando las ya existentes conductas machistas-asesinas.

Otras dos jóvenes hondureñas han muerto, víctimas de las violencias generalizadas de unas honduras donde la vida no vale nada y la muerte parece haberse devaluado a una simple guerra de cifras entre el gobierno de la “seguridad y vida mejor” y los organismos que contabilizan el horror.

Según denuncias del Centro de Derechos de Mujeres en Honduras el Estado oculta las cifras de los femicidios, Regina Fonseca denunciaba hace algunas semanas que “Seguridad está negando información pública y que las cifras de la página web de la Secretaría de Seguridad están sub registradas. “Parece que esconden información(…) Ocho meses después de la vigencia de la reforma penal que tipifica el femicidio como delito hay solamente 10 sospechosos procesados criminalmente por este ilícito y dos por tentativa de femicidio, de acuerdo con las cifras del Ministerio Público” [1].

El Estado de Honduras también oculta algo más, en las honduras del horror el asesinato es cotidiano, la mayor parte de las disputas se resuelven matando. Ya a nadie le extraña, ¿o sí? Esta ola de violencia es producto y reflejo de una situación ampliamente conocida: Honduras además de ser imperio del terror y NarcoEstado,es también un país machista, que perpetúa el patriarcado y encubre la violencia de género. Un país donde pretenden imponer la alternativa de encierro y miedo como única “medida de seguridad” para las mujeres. En nuestras Honduras se ha cotidianizado el asesinato con motivaciones machistas: las cifras nos colocanen el top 3 de feminicidios en la región, casi todos estos asesinatos quedan en la impunidad.

“Las estadísticas sobre feminicidios evidencian el final de un continuo de violencias que viven las mujeres hondureñas en los espacios íntimos, privados y públicos. Violencia doméstica, sexual, acoso, desapariciones, trata,desplazamientos forzado, es la realidad de las mujeres en este país (…) Las violencias que se ejercen en los espacios públicos sobre las mujeres adquieren expresiones similares a las de aquellas que tienen lugar puertas adentro y que avasallan sus cuerpos; agresiones que curiosamente son catalogadas como“crímenes pasionales”, con un alto grado de tolerancia social y que terminan culpabilizando a las víctimas”[2].

El Estado hondureño es el autor intelectual, responsable directo de la muerte de las mujeres hondureñas. Responsable directo del horror en que está sumida nuestra matria.

Comparto la indignación ante el desenlace para Maria Jose y Sofia. Expresomi solidaridad a sus familiares y amistades por la irreparable pérdida, a la que se suma el dolor continuado del circo mediático. Ojala que #MissHonduras “trending topic” -más allá del morbo- genere consciencia sobre la situación, corriendo un poco el telón del escenario del horror cotidiano que se vive en nuestro país.

ALTO A LOS FEMICIDIOS EN HONDURAS, LA MUJERES HONDUREÑAS NO QUEREMOS VIVIR NI ENCERRADAS NI CON MIEDOS!

[1] http://conexihon.hn/site/noticia/libertad-de-expresi%C3%B3n/gobierno-hon...
[2] Comunicado. Ni encerradas ni conmiedoshttp://www.forodemujeresporlavida.org/index.php/lector-noticias/NiencerradasNiMiedo.html