Communiqué from Scherly Arriaga, Vice Chair, LIBRE Congressional Caucus

COMMUNIQUÉ

Security is not for everyone in Honduras: a public statement on the threats received, attempted murders and assassinations of members of the political opposition and their families.

The situation of defenselessness with which that the vast majority of the Honduran people live is undeniable. The attempted murders, threats and assassinations are an everyday fact of life and the situation is even worse for a citizen who is a woman, a youth, a political activist, a resident of a poor neighborhood or a campesino or campesina [peasant farmer] living close to a powerful landholder.

Facing this terrible situation, from my position of Vice Chair of the Liberty and Refoundation (LIBRE) Party Congressional Caucus, I, backed by my Party and all of its representatives in the Legislature as well as by the National Popular Resistance Front (FNRP), declare to national and international human rights organizations, civil society, national and international media, the National Congress, Executive and Judicial Branches [of the Honduran government] that this must stop, and that we forcefully condemn each action carried out against the dignity of human life.

Several nights ago my father, a highly-respected teachers' union and regional political leader from the North Coast survived an assassination attempt. For more than 20 blocks he was pursued, fleeing a hail of bullets. According to human rights organizations the aim was to kill him. Minutes later, two people driving a car with the same appearance of the car driven by my father were murdered. Nothing is a coincidence; everything is premeditated. They want to finish us—the political dissidents—off.

Thanks to the grace of God he is alive; he was luckier than most, including those twenty compatriots who are murdered daily without any investigation ever taking place to find the perpetrators.

All Honduran families are tired of burying our friends and family members. We are tired of living with the constant threat of targeted assassination like those that have recently killed too many members of my Party, the Liberty and Refoundation Party.

So I raise my voice as a representative of the majority, with the backing of the people of the nation, to denounce the attempts against the lives of the compañera Silvia Ayala, Director of the Ministry of Women's Issues, and the compañero Oscar Rivera, Director of the Ministry of Electoral Affairs, who we know are targeted by groups that specialize in generating terror among the population and against the political opposition.

Today the compañero Benito López, member of the Libre Youth in the municipality of Choloma in the department of Cortés—which I represent in this chamber—was murdered. With regard to the murder several weeks ago of the compañera campesina Margarita Murillo, also from my department and founder of the National Popular Resistance Front (FNRP) and the Libre Party, no action has taken place—absolutely none—and we demand justice.

The government must understand once and for all that it is vital to the Honduran people that the daily assassinations carried out in cities across the country be investigated in order to protect the lives of their fellow countrymen and women, among them those of us who disagree with traditional political thought.

This is not about emphasizing one [aspect of state violence] in order to hide the rest. The National Police, the Tigres, the Military Police, and the FUSINA [National Inter-institutional Security Force] are too many names for too few solutions. It is urgent that the murder attempts, extortion, and assassinations be investigated. No life is more important that any other and every criminal investigation is enormously important because behind each case is a family that wants justice. Behind each body thrown out in a sack and found on the side of the road there was a life full of hopes and dreams.

The government must understand also that democracy can not be built if the opposition is under constant threat. The exercise of democracy requires effort and protections. Ideas confront each other in debate, and for this to occur, violence cannot be an influencing factor. It is the responsibility of the state to ensure this equilibrium, to ensure a respect for life and for political differences as a basic condition for the strengthening of the citizenry.

Security does not mean that 2% of the population has armored cars and crushing displays of force while the other 98% has to play the Russian roulette of Honduran streets. Security, after all, must be comprehensive—not a sound bite or a park surrounded by machine guns for a few hours at a time. Security in Honduras is an irrefutable necessity and the failure to provide it is the [government's] worst attack against the citizenry at large.

We forcefully condemn the ongoing intimidation of the Honduran left and dissident thinkers. We refuse to live in fear, and today we demand to live without threats. We hold the current regime responsible for each murder of each activist of the National Front and Libre Party, and for the murder of each Honduran citizen killed. We demand peace and justice.

We resist... we struggle... and we will be victorious.

¡Con vida, por siempre hasta la victoria!
¡Hasta la victoria, Siempre!
Scherly Melissa Arriaga
Vice Chair, Congressional Caucus
Liberty and Refoundation Party (Libre)
Tuesday, October 7, 2014.


PRONUNCIAMIENTO

La seguridad no es para todos en Honduras, posición pública sobre las amenazas, atentados y asesinatos a miembros de la oposición política y sus familiares.
La situación de indefensión que vive la enorme mayoría del pueblo hondureño es innegable. Los atentados, amenazas y asesinatos siguen a la orden del día y la situación empeora según las condiciones de cada ciudadano o ciudadana, una mujer, un joven, un militante político, un residente en un barrio marginal o un campesino o campesina muy cerca a los intereses terratenientes vive un peligro aun mayor.
Ante esta terrible situación y desde mi cargo como Sub Jefa del Colectivo Parlamentario del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), denuncio acuerpada por mi Partido, toda su representación legislativa, así como por el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), ante los organismos nacionales e internacionales defensoras y defensores de Derechos Humanos, la Sociedad Civil, los medios de comunicación nacionales e internacionales, ante el Congreso Nacional, El Poder Ejecutivo, el Poder Judicial, que a esto hay que ponerle un alto Y repudiamos cada acto en contra de la dignidad humana de manera general y definitiva.
Hace unas noches mi padre destacado dirigente magisterial y político de la zona norte recibió un atentado contra su vida. Por más de 20 cuadras fue perseguido al crepitar de una lluvia de balas. Según los organismos de Derechos Humanos el objetivo era asesinarlo a él. Minutos más tarde, fueron asesinadas dos personas que circulaban en un auto con mismas características al que conduce mi padre. Nada es casualidad, todo es premeditado. Quieren acabar notros y nosotras, con la disidencia política.
Por gracia divina está con vida, tuvo la suerte que no acompaña a todos y que no estás con esos veinte compatriotas que diario son asesinados violentamente sin que ninguna investigación sea desarrollada para encontrar a los culpables.
Todas las familias hondureñas estamos cansadas de enterrar a familiares y amigos, estamos cansados y cansadas también de estar bajo amenaza por atentados como los que le han pasado recientemente a demasiados miembros de mi Partido, el Partido Libertad y Refundación.
Elevo así como digna representante de las mayorías, mi voz acuerpada por el pueblo, por los atentados contra la compañera Coordinadora de la Secretaria de Asuntos de la Mujer, Silvia Ayala y la del Compañero Coordinador de la Secretaria de Asuntos Electorales Oscar Rivera, quienes sabemos están en la mira de grupos especializados en generar terror entre la población y contra la oposición política.
Hoy asesinaron al compañero Benito López, miembro de la Juventud Libre del municipio de Choloma en el departamento de Cortes, mismo que yo represento en este hemiciclo. Del asesinato de la compañera campesina Margarita Murillo también de mi departamento, fundadora del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) y del Partido Libre hace unas semanas, no se ha dicho nada, absolutamente nada y exigimos justicia.
El gobierno debe entender de una vez por todas que para la población hondureña es importante investigar los asesinatos violentos que a diario se registran en las distintas ciudades del país así como garantizar la vida de sus conciudadanos, entre ellos, quienes disentimos del pensamiento político tradicional.
No se trata de enfatizar solo en una cosa para ocultar las demás. La Policía Nacional, Los Tigres, la Policía Militar, la FUSINA son demasiadas siglas para tan pocas respuestas. Es urgente que se investiguen los atentados, las extorsiones y los asesinatos. Ninguna vida es más importante que otra y toda investigación criminal tiene una enorme importancia porque detrás de cada caso hay una familia esperando justicia, detrás de cada cuerpo que tiran encostalado y que después van a recoger había una vida llena de esperanzas y sueños.
El gobierno debe entender también que no se puede construir democracia si la oposición está bajo amenaza, el ejercicio de la democracia requiere de esfuerzos y garantías. Las ideas se confrontan en el debate y para eso la violencia no puede jugar como carta o argumento, es responsabilidad del Estado velar por ese equilibrio, por el respeto a la vida y a las diferencias políticas como necesidad primordial para el fortalecimiento de la ciudadanía.
Seguridad no es tener al 2% de la población con carros blindados y apantallantes despliegues de fuerza, mientras el otro 98 % debe jugársela en la ruleta rusa que son las calles hondureñas. La seguridad es al fin y al cabo una percepción integral, no una capsula mediática o un parque cercado por metralletas por algunas horas. La seguridad en Honduras es una necesidad inminente y el no cumplimiento es el peor ataque en contra de la ciudadanía en general.
Repudiamos con fuerza las constantes intimidaciones a la izquierda hondureña y al pensamiento disidente, nos rehusamos a vivir con miedo, hoy estamos exigiendo vivir sin amenazas. Responsabilizamos al régimen actual por cada muerte de cada militante del Frente Nacional y del Partido Libre y por cada asesinato de cada ciudadana y ciudadano hondureño. Exigimos paz y justicia.
Resistimos… luchamos... y venceremos.
¡Con vida, por siempre hasta la victoria!
¡Hasta la victoria, Siempre!
Scherly Melissa Arriaga
Sub Jefa de Bancada
Partido Libertad y Refundación LIBRE
Martes 07 de Octubre de 2014.