Comayagua diocese on the Comayagua prison fire

From John Donaghy. Note that the Diocese points out--in contrast to official reports that state the prison was designed to house around 400 or 500 prisoners--that it was actually only designed to hold 250.

Wednesday, February 15, 2012
Comayagua diocese on the Comayagua prison fire

DIOCESE OF COMAYAGUA
COMMUNIQUÉ

The diocese of Comayagua in these times of local and national consternation directs itself to the deeply distressed family members of the prisoners who perished in the Central Jail of Comayagua, to those who were wounded and affected during the fatal fire that began at 10:50 pm last night, Tuesday, March 14. We also direct ourselves to the whole Honduran people.

First, we profoundly lament what occurred during the worst tragedy in the history of the jails of our country and we are greatly in solidarity with the family members and those affected by the disaster who took the lives of a large number of prisoners in the Comayagua prison which according to initial data added up to 356 persons who died out of a prison population of 852.

Second, we invite our brothers and to unite with us in a common effort to respond, in the short and medium term, to the most urgent needs of the survivors of the disaster and the affected families.

Third, we lament that this is the third disaster which has happened in a decade in the prisons of Honduras, an aggravating factor being that the penal institution in the city of Comayagua was considered the prison with a higher level of security on the national level.

Fourth: we consider lamentable the inhuman conditions of stacking up [the prisoners] and insecurity in which our country’s prison population lives. Specifically in the Prison of Comayagua, constructed to house 250 persons, the prison population was reaching 852 persons deprived of liberty.

Fifth, we ask the live groups [literally, the forces that are alive] of the Honduran society so that, united, we demand that our authorities improve the conditions of imprisonment and the means of human security in the prisons in order to safeguard the integrity and dignity of those deprived of liberty and in order that such a lamentable tragedy is not repeated, a tragedy which has brought grief to so many Honduran families and saddens all of us.

Sixth, we ask the Christian community to lift up prayers to the God of life, so that welcome in his kind hands and welcome into his glory our brothers who have died and that he strengthen their relatives with the certainty that they are not alone, that God keeps watch over them and accompanies them in these difficult moments. May God quickly heal those wounded during this disaster and may our civil authorities act decisively and quickly to improve the conditions of our prisons and of the judicial system in general.

Monseñor Roberto Camílleri OFM
Bishop of Comayagua and the priests of the diocese


Diócesis de Comayagua sobre el incendio en el Centro Penal

DIÓCESIS DE COMAYAGUA
Obispado de Comayagua
Comunicado

La Diócesis de Comayagua, se dirige en estos momentos de consternación local y nacional, a los familiares profundamente angustiados de las personas privadas de libertad que perecieron en el Centro Penal de Comayagua, a los heridos y afectados durante el fatal incendio que inició a las 10.50 pm de ayer, martes 14 de febrero. También nos dirigimos al pueblo hondureño en general.

Primero: Lamentamos profundamente lo ocurrido durante la peor tragedia en la historia de los centros penales de nuestro país y nos solidarizamos grandemente con los familiares y afectados por el siniestro que acabó con la vida de un número elevado de presos en la penal de Comayagua, que según datos iniciales suman 356 personas fallecidas, de una población penal de 852.

Segundo: lnvitamos a nuestros hermanos y hermanas a unirse con nosotros en un esfuerzo común para aliviar en el corto y mediano plazo las necesidades más urgentes de los sobrevivientes del siniestro y de las familias afectadas.

Tercero: Lamentamos que sea este el tercer siniestro que se da en el término de una década en los centros penales en Honduras, con el agravante que la granja penal de esta ciudad de Comayagua era considerada como la cárcel con mayor nivel de seguridad humana a nivel nacional.

Cuarto: Consideramos lamentable las condiciones inhumanas de hacinamiento e inseguridad en la que vive la población penal de nuestro país. Específicamente en el Centro Penal de Comayagua, construida para albergar 250 personas, la población penal ascendía a 852 privados de libertad.

Quinto: Pedimos a las fuerzas vivas de la sociedad hondureña para que, unidos, exijamos a nuestras autoridades mejorar las condiciones de reclusión y las medidas de seguridad humana en los centros a penales, para salvaguardar la integridad y la dignidad de los privados de libertad, y para que no se repita otra vez tan lamentable tragedia que hoy enluta a tantas familias hondureñas y nos entristece a todos.

Sexto: Pedimos a la comunidad cristiana elevar oraciones al Dios de la vida, para que acoja en sus manos bondadosas e introduzca en su gloria a nuestros hermanos fallecidos, y fortalezca a los familiares con la certeza de que no están solos, que Dios vela por ellos y les acompaña en estos momentos difíciles. Que Dios sane pronto a los heridos durante el siniestro y que nuestras autoridades civiles actúen con decisión y prontitud en la mejora de las condiciones de nuestras cárceles y del sistema judicial en general,

Monseñor Roberto Camítteri OFM
Obispo de Comayagua y el Presbiterio de la Diócesis