La estrategia del Comando Sur de los EEUU para el Perú

An excellent analysis of FIU-SOUTHCOM's "Peruvian Strategic Culture" report from Silvio Rendon, Assistant Professor of Economics at Stony Brook University, NY. Rendon maintains the blog Gran Combo Club focusing on Peruvian affairs. Click title to see original on Rendon's website:

La estrategia del Comando Sur de los EEUU para el Perú
Por Silvio Rendon - Publicado el 12-11-2010

El Comando Sur de los Estados Unidos en cooperación con la Florida International University (FIU) tiene un programa de estudios sobre nuestra región, con informes por país, verlos aquí. Para el Perú el informe es el siguiente:

Peruvian Strategic Culture
By Joseph S. Tulchin, Harvard University and
Brian Fonseca, Florida International University
August 2010

Para el Perú los planes Comando Sur de EEUU son básicamente:

  1. Desarme ante Chile, en particular después de la solución del conflicto marítimo en La Haya, y cooperación naval con ese país y los EEUU,
  2. que el Perú participe más activamente en misiones militares internacionales (“misiones de paz”).
  3. que el Perú se convierta en un nuevo “soft power” en eje con Brasil y Chile, como alternativa a la “alianza bolivariana”.

El Perú dejaría de tener una geopolítica propia y quedaría subordinado a la agenda estadounidense de guerra contra las drogas y a sus misiones internacionales (como la de Haití que es financiada por los EEUU) (los resaltados en negrita son míos):

Success in collaboration between USSOUTHCOM and the Peruvian military will depend on persuading the Peruvian armed forces to move beyond their historical obsession with a Chilean invasion. To the extent that the Peruvian armed forces will accept the fact that an invasion from the south is unlikely, it will be willing to collaborate in joint maneuvers with the U.S., will be more active in peacekeeping efforts, and will be more effective in helping to control arms purchases in the region, which has been a policy of the current government. It would be helpful to the modernizers in Peru if the U.S. were to play a facilitating role in expanding areas of cooperation between Chile and Peru. Once the international arbitration of the maritime issue is resolved by the end of 2011 or early 2012, the next major step forward would be naval collaboration among the U.S., Chile, and Peru. Similarly, joint efforts in disaster relief and in counter-narcotics will also become possible.

Pero el asunto viene con un plan de “integración nacional” de la población de la sierra y de la selva peruana a la vida nacional (Efectivamente, USAID y otras agencias estadounidenses tienen todo un programa de descentralización en el Perú, verlo aquí).

The elements of the new strategic culture, if it continues to emerge, will be to end or reduce the plaintive note of victim-hood in discussion of the nation’s role in world affairs. Ironically, Chile will become the model for the new Peruvian strategic culture – focused on the successes of economic growth, political stability, and an honest effort to incorporate peripheral regions and marginal groups into national life. Peru, more than Chile, can base its national pride on multi-ethnic assimilation. This new national integration, along with the openness to trade and investment will be the principal components of Peru’s new soft power. Settlement of the maritime dispute with Chile in a peaceful manner, in an international forum, will also serve to pave the way for Peru to enter more fully into the international community. Peru will join Brazil and Chile as bulwarks of democracy and open economies, set as an example against the archaic rhetoric and self-defeating economic autarchy of the Bolivarian alliance.

Pero esta “integración nacional” viene liderada por las inversiones en general, pero en particular chilenas, brasileñas, y del BID (Banco Interamericano de desarrollo) en particular la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA).

The coming presidential election will be significant in the evolution of Peru’s strategic culture. It will be a test for existing political parties and indicate whether any of them can establish support outside of Lima or, in the case of Humala, outside of the southern Andean region. It will be a test, also, of current economic policies that have been successful in maintaining one of the highest rates of annual growth in Latin America. Moreover, the policies of the Garcia government have emphasized openness to trade and investment, especially investment by Chilean entrepreneurs. In addition, there have been significant investments by Chinese state corporations in the raw materials sector. New investments by Brazil and by the IDB may turn out to be crucial in advancing national integration, pulling the Amazon and mountain areas into the national economy and society. If there is parallel progress in institution building that helps integrate the indigenous population into national society, it will help strengthen the rule of law and further the tendency away from the traditional strategic culture.

Nótese el reconocimiento que Alan García benefició la apertura económica, en especial los capitales chilenos.

Y el tema de Chile tiene nombre propio:

As the objective strategic facts change, it is remarkable that the military maintain their strategic fixation on Chile. This continuing obsession feeds into the use of nationalist rhetoric by Humala in his campaign speeches.

Según los autores, los militares peruanos tendrán que readaptarse o perder más prestigio:

As the Chilean threat diminishes in objective terms, the Peruvian military will have to adjust or it will lose even more prestige.

En la actualidad las fuerzas armadas y policiales peruanas viven una situación de descontento por su situación remunerativa y previsional. Tal vez se espera presionarlas aún más para que se subordinen a la agenda estadounidense en el Perú.

Los autores son muy explícitos en señalar que en el Perú, y en los militares en particular, hay una actitud de “victimización”, comparándola con la actitud que hay en la China por haber perdido la guerra del opio en el siglo XIX (sobre la que escribí algo en China Siglo XIX: Las guerras del opio). (La comparación entre el Perú y China les fue sugerida por el profesor Jack Snyder, quien es precisamente quien introdujo el concepto de “cultura estratégica” en los setentas en relación a la Unión Soviética. Aquí el informe suyo de la RAND Corporation para la Fuerza Aérea de los EEUU donde introduce el concepto.).

Supuestamente la “amenaza chilena” no llega a movilizar a la población indígena de la sierra y selva del Perú:

The nationalist-popular candidate in the last election and the expected candidate in the 2011 elections, Humala, refers to the Chilean threat; but his principal interest lies in mobilizing the indigenous peoples in the southern sierra and jungle regions. For these people, the conflict with Chile is of little concern.

Gran desconocimiento histórico. Hablando como si la población indígena de la sierra, del norte al sur del país (Cajamarca, aquí, Cusco, aquí, Arequipa, aquí, y desde luego Huamachuco, Huánuco, Oyón, Concepción, Ayacucho y tantos otros lugares), no hubiera luchado contra el invasor y no tuviera memoria histórica. Como si la población aymara de Tarata (región Tacna) no hubiera sufrido las atrocidades del invasor hasta 1925.

La estrategia está en que los principales partidos tengan “una retórica de formación nacional que se centre en las regiones geográficas de las sierra y de la cuenca amazónica” contra un Ollanta Humala que sigue siendo popular entre la población indigena y que se espera que le vaya bien en las elecciones de abril del 2011:

Current developments suggest that as Peruvian democracy is consolidated and as the country becomes more stable and the principal political parties take on increasing roles in the congress and in organizing national opinion, the inflamed nationalist rhetoric that emphasizes conflict with Chile will be toned down and replaced by a rhetoric of nation building that focuses on including the geographic regions of the sierra and Amazon basin, and the indigenous population that lives there; especially given that Humala remains a very popular candidate among the indigenous populations and is expected to do well in the elections being held in April 2011.

Nótese que los autores se toman a Humala en serio y no se dejan llevar por las encuestas.

Entonces, según los autores en las venideras elecciones se enfrentará una visión “nacionalista-popular” del Perú, centrada en la geopolítica peruana ante Chile, con una visión de crecimiento, de inversión y supuestamente integradora de las zonas indígenas más pobres del país, precisamente de los sectores más descontentos con el actual modelo político-económico. ¿Qué visión logrará ganar el apoyo de las mayorías?

Es interesante leer el documento completo y la bibliografía que usa: Peter Klaren, David Scott Palmer, Alfred Stepan y otros, ver aquí su trabajo para la biblioteca del congreso sobre el Perú. Algunos de estos intelectuales, como ya vimos en este blog, están vinculados a la inteligencia estadounidense, trabajando para la “Escuela de las Américas” (Palmer, aquí) o fueron asesores de la embajada estadounidense en el Perú (como Stepan que recomendó a Montesinos, aquí).

En las referencias también se citan los siguientes documentos:

- Paper prepared for the Peruvian Strategic Culture Study by General Carlos R. Dominguez Solis, Florida International University, Miami, June 17, 1010.

-Papers prepared for the Peruvian Strategic Culture Study by Moses Arce, Lucia Dammert, and John Youle, Florida International University, Miami, June 17, 1010.

-Papers prepared for the Peruvian Strategic Culture Study by Lucia Dammert and Farid Kahhat, Florida International University, Miami, June 17, 1010.

Del evento especializado en el Perú que hizo el Comando Sur-FIU en junio. El general Dominguez, ex jefe de Contrainteligencia del Servicio de Inteligencia Nacional, fue clave en el juicio contra Fujimori, aquí. Dammert trabaja temas de “seguridad ciudadana” y Kahhat trabaja política internacional. ¿Qué hacen metidos en eventos del Comando Sur?

Recordemos que el Comando Sur fue la institución estadounidense que más firmemente apoyó a Fujimori y a Montesinos en los noventas, como vimos en La doblez de la política exterior americana hacia Fujimori.

La colaboración de la Florida International University (FIU) con el Comando Sur ha sido denunciada duramente en los propios Estados Unidos, en particular por la profesora de Antropología Adrienne Pine:

Coup University: SOUTHCOM and FIU Team Up on Counterinsurgency
Written by Adrienne Pine

As it has done with great success throughout the past century, the U.S. military continues to find ways to use the academy and anthropological concepts to whitewash its imperialist actions in the service of U.S. corporate profits.
(…)

Recuerda al Proyecto Camelot de los años sesentas denunciado en Chile, verlo aquí. Y más aún:

COUP U: SOUTHCOM, FIU and “Strategic Culture”

Mon, 10/18/2010 – 10:31 — AP
(…)
..SOUTHCOM gets its own university

Florida International University has been partnering with the U.S. military’s Southern Command to provide pseudointellectual cover for what is understood throughout Latin America correctly as a policy of military occupation in defense of the U.S. empire and its economic interests, attacking democracies and supporting coups d’etat. One form this partnership has taken is the numerous “Strategic Culture” workshops held at FIU.
(…)

En estos dos artículos se denuncia a los autores de los informes por país como gente vinculada a la inteligencia estadounidense, muchos de ellos militares, y pseudo-intelectuales, algunos con afiliaciones falsas. Una versión resumida en castellano puede verse en Saludos desde Washington DC. Noticia urgente sobre el SOUTHCOM.

Pine resalta que los peruanos son presentados como “niños quejosos” que pueden ser bien disciplinados a través de la “asimilación multi-étnica” (Peruvians are portrayed as whiny children who can be properly disciplined through “multi-ethnic assimilation” to follow the correct path toward “democracy and open economies” (ideal models that have proven to be mutually exclusive in the Latin American context)). Al parecer de todos los informes el del Perú es el más paternalista.

Sin embargo, no es sólo FIU la que anda metida en el asunto, sino también otras universidades estadounidenses (como diversas organizaciones del continente), verlo aquí.

Los intereses nacionales de los EEUU no necesariamente coinciden con los intereses nacionales peruanos. Los EEUU preferirían un Perú más confiado, y por lo tanto menos alerta con sus países vecinos, pues eso les viene bien a ellos, pero ¿qué pasa si se equivocan? ¿Quién saldría perjudicado de sus errores sino el pueblo peruano? El Perú ya tuvo un garante y un aliado que en tiempos se guerra se le volteó y armó al enemigo. El Perú no debe subordinarse a la geopolítica de ningún otro país. Por otro lado, los Estados Unidos no tienen una buena reputación en América Latina. En 1982, en la guerra de las Malvinas, primero fungieron de árbitro entre Argentina e Inglaterra para acabar apoyando con todo a este último país. Pero claro, en el Perú han metido tanto dinero en formar opinión pública financiando organizaciones locales de todo tipo, que alguna alienación ideológica han logrado.

Por estos días un periodista editorializó desde un diario que parece que es el “Página Libre” de Toledo, el candidato de la National Endowment for Democracy en el Perú, que cambiar de modelo es traición a la patria. El mundo al revés. Desde fuera, en una abierta intervención, se nos está vendiendo con mucha fuerza un modelo incambiable, intimidando al ciudadano, que se vuelve temporalmente poderoso en cuanto es un votante, para que no se plantee ajustar e incluso, si quiere, cambiar del todo un modelo que ve que no lo beneficia.


Comando Sur de los Estados Unidos: cambiando la “cultura estratégica” peruana para sus intereses.

Imagen tomada de aquí.